La ciencia espiritual de la salud

Mr. Artemio García Chavez.

August 2017

Diagnosticado por un gastroenterólogo/oncólogo a través de un examen médico, fui diagnosticado con úlceras y cáncer de estómago. Inmediatamente participo en un tratamiento de 6 sesiones de quimioterapia para combatir el cáncer. Mis defensas llegaron a ser tan baja que sólo podía soportar 5 sesiones de quimioterapia, el sexto no pude hacerlo. Después de este proceso de la quimioterapia se fijó una fecha para una operación de estómago, lo que me angustio e impactó mi estado de ánimo en gran medida.

Entré en estado crítico de salud con dolor de estómago muy intenso y agresivo. Un pariente me informo de algunos médicos en Morelia, Mexico que estaban utilizando tecnología alemana (MLFR) para tratar este tipo de enfermedades. En mi desaprecian pedí una cita y me hicieron el diagnostico. Alegre fue mi sorpresa porque sin Yo comentar absolutamente nada de mis estudios anteriores, ellos dictaron todo lo que tenía, incluyendo mi ansiedad y bajas defensas. También fui sorprendido cuando el Dr. sacó una botella con unos glóbulos y comenzó a imprimirles información y códigos formulados por una máquina. Todo esto era desconocido para mí. Él me dijo que tomara estos glóbulos durante un mes. Para ser honesto, estaba enormemente escéptico, pero finalmente opte por tomar el tratamiento. En dos días empecé a sentirme extraño, los dolores comenzaron a disminuir notablemente. Mi apetito también comenzó a mejorar así como también el estreñimiento que estaba desapareciendo.

En mi primera cita después de 45 días de estar tomando el tratamientome, me preocupé al ver la cara del Doctor porque él tenía un actitud extraña, como si estuviera viendo la máquina funcionar mal, empezó a corroborar los resultados y me dijo que estaba impresionado por el progreso y los buenos resultados que la medicacion tuvo en mí, debido al hecho de que los niveles de cáncer se redujeron notablemente en un período de tiempo tan corto. En 3 meses volví a trabajar, actividad que había dejado debido a mi enfermedad y me reencontre con muchos compañeros de trabajo y familiares que ya se habían despedido de mi...

Hoy, después de 18 meses, estoy feliz, no me canso de recomendar a la gente a Renovatium porque me curó. Por encima de todo aprecio a los médicos por la calidad de vida que me han ayudado a recuperar. Ahora llevo una vida normal y pensar que estaba tan cerca del final.

Testimonios