La ciencia espiritual de la salud

Dieta y el Sistema Inmune

04 June 2016

Renovatium

El colon es la última parte del intestino, y una de sus funciones consiste en eliminar los restos de alimentos que el cuerpo no necesita para su nutrición. Está entre cinco a seis pies de largo, aproximadamente (un metro y medio a dos metros), su forma tiene pliegues en ella y sus paredes están formadas por músculos de tipo cinta donde se puede mover su contenido (heces) por la contracción en el exterior.

El colon absorbe uno a dos litros de agua al día, junto con las vitaminas y minerales para nutrir las células de todo el cuerpo. Pero si hay demasiadas sustancias tóxicas dentro, forman una barrera que impide la interacción y la absorción de nutrientes de los alimentos, que con el tiempo provoca cambios bioquímicos y graves lesiones en la mucosa intestinal.

Este es uno de los principales sistemas de defensa del cuerpo (60% del sistema inmune se encuentra en el intestino) y un aumento en la producción de toxinas (veneno) en el intestino, lo que lleva nuestro cuerpo para el empeoramiento de los síntomas y en el tiempo a la enfermedad.

El colon tiene la capacidad de almacenar 8 kg a 10 kg. de los desechos intestinales cuando el ser humano alcanza la edad de 60. Las toxinas acumuladas a lo largo de los años, producidas por restos de alimentos mal digeridos, residuos de medicamentos, gases, heces estancadas durante años, parásitos y moco en el propio intestino, hace que este órgano sea la causa muchas dolencias y síntomas de malestar general, síntomas comunes tales como dolores de cabeza, migrañas, fatiga crónica, la dispersión mentales, estreñimiento, diarrea, problemas de la piel, la espalda baja y dolor abdominal, piernas pesadas, etc...

El uso de drogas durante un largo tiempo, incluso años, sobre todo en problemas crónicos y en donde nuestra función intestinal progresivamente empeora, la destrucción de la flora y en ocasiones causando estreñimiento, sin resolver, el problema en muchos casos.

El día a día nos arrastra a situaciones que provocan un estilo de vida poco saludable, comer rápido, el estrés, la ansiedad, los malos hábitos alimenticios, falta de ejercicio, la contaminación, el exceso de consumo de drogas, el consumo de alimentos bajos en nutrientes, llenos de conservantes y colorantes o congelados, o de comida rápida, etc. El ritmo de vida llevado en esta sociedad provoca un efecto negativo sobre la función intestinal, la conversión de este órgano (el colon) en una "alcantarilla." El revestimiento de esta "cloaca" o "tanque séptico" se impregna con estas sustancias, que si no se eliminan mediante evacuación, permanecerá atrapado en el colon.

Los dos puntos débiles del Colon, irritado y congestionado se convierte en un terreno fértil para el surgimiento de bacterias tóxicas que tratan de romper los residuos potencialmente dañinos. Algunas de estas toxinas entran en la sangre y la linfa lo que resulta en un alto grado de toxicidad, la causa principal de enfermedad en el cuerpo.

La extracción de residuos tóxicos estancadas en el colon en particular, ayuda a reparar de la mucosa intestinal y a través de los probióticos y alimentos, mejorar el sistema inmune y la capacidad de absorción de los alimentos.